jueves, 3 de mayo de 2012


Adentro compartimos un inquietante impulso. Algo que, detrás del torbellino cotidiano, emite su pulso incesante. Aquello, a veces, nos rapta con su fuerza endiosada y nos inspira, nos enciende y, a pesar de su casi inaudible voz,  hace brotar en nosotros las magníficas ideas que revolucionan nuestro espíritu: las imágenes de un futuro  nuevo y creativo. Emociones indescriptibles que nos conmueven hasta la raíz y nos dejan deslumbrados frente al renacimiento de la esperanza.

Afuera, todo aquello se plasma en multicolores expresiones. A través de cada sentido aquel impulso esencial recorre velozmente la mente afiebrada del artista que da forma y pincelada al sonido, textura al color, eco al perfume y fuerza a la representación. Aquello que sobreviene es la transformación del mundo.
Hoy, asistimos a la manifestación de una nueva cultura que está naciendo, una cultura que habita en el horizonte futuro de la humanidad, pero que ya está surgiendo desarraigada y multiforme en la atmosfera social del mundo. Nuestro mundo humano que, como un gigante dormido en el universo, despierta lentamente y respira el aire fresco que irradiará como un reactor la cultura del Nuevo Humanismo. 

Este es el origen y el para qué, es el faro del Nuevo Mundo, es el latir de un Nuevo Ser Humano que redescubre su potencial divino.
Aquello que construiremos nosotros será un espacio más donde esta Cultura se expresará y correrá como un caudal incontenible. 
Será una cuna de experiencia, expresión, vivencia y convergencia.
Este espacio Humano aspira a la unión de lo aparentemente antagónico: quisiéramos que nos aleje del mundo habitual, introyectándonos hacia nuestra profundidad, pero también que nos proyecte hacia la transformación de nuestras vidas y nos una para llevar la luz al mundo de las tinieblas. 
Allí también, en nuestro lugar, estudiaremos y gestaremos las nuevas ideas que pujan hacia el buen conocimiento, pero también generaremos obras para unir la antigua búsqueda humana de sentido con el futuro, dándole continuidad a la construcción del camino de los nuevos tiempos.  
Anhelamos a conformar un ámbito donde podamos sentir lo Humano en cada uno de nosotros, y podamos poner en el otro nuestro blanco de liberad. 
Vislumbramos un centro de especialistas, pero también un espacio de comunicación y contacto humano simple y profundo, un espacio donde lo terreno no se oponga a lo eterno. Aspiramos a un espacio de poesía y ciencia, de arte y política, de espiritualidad y revolución social. Un ámbito donde el “afuera” y el “adentro” resulte un mismo y único sonido. 
Será el lugar donde se plasmen nuestras aspiraciones más queridas, sin el ridículo temor a nos ser comprendidos. Y en el fondo, será el espacio del Intento que vale la pena vivir!

Los integrantes de este Desafío.
Noviembre de 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario